Archivo diario: junio 12, 2007

HACIA DONDE VAMOS CULINARIAMENTE??????

No nos nombren a las madres por favor
Hoy estoy killaisimo. El futuro gastronómico de este país está abocado al desastre. Y ya no son los estudios que dicen cada día que si comemos menos fruta, pescado, verduras (habida cuenta de las clavadas que se permiten cobrarte por unos tomates de invernadero, a veces no me extraña) que si la dieta mediterranea se sustituye por el aquí-te-pillo-aquí-te-mato culinariamente hablando (no te jode, con las jornadas laborales que muchos se gastan, hasta el más cocinillas cae en la tentación de darse una vuelta por la sección de congelados y preparados del super). Pero esto último ya ha sido la pera. Anuncio en TV. Unos tetabriks con caldo de pollo, de verdura o de carne. Vale, no todos tienen la paciencia de poner a levantar el agua con ese mimo y cariño que un buen fondo o un caldo rico reuiere. Lo que me indgnó fue el puntazo final del anuncio de maggi: Mejor que el de mi madre. Ayyyyyyy amigo, eso no. A las madres ni tocarlas porque no se lo merecen. Porque bastante trabajo han tenido para educarnos en el gusto del buen comer, en la rectitud gastronómica, que bastante nos han tenido que aguantar pegados a las faldas y asomando la nariz por los pucheros, para que se les venga a ofender de esa manera. Me niego. Igual que otro anuncio de un paté de pescado que nos suelta así de repente sus propiedades sustitutivas del pescado.

HISTORIA DE LA SALSA INGLESA

Salsa worcestershire
Una de las salsas más conocidas, la salsa Worcestershire (que se abrevia en “salsa wuster” hoy en día también Salsa Perrins), tiene su origen en la época colonial inglesa.
No es una salsa para acompañar platos, sino para condimentarlos, y se usa para cocinar.
La historia de su creación es notable: Lord Sandys, que durante el reinado de la reina Victoria fue algún tiempo gobernador temporal en Bengala, cogió el gusto a la cocina del lugar y convenció a su cocinero para que le diera la receta de aquella salsa mágica que utilizaba siempre.
Ya en Inglaterra encargó la preparación a dos drogueros. John Lea y William Perrin de Worcester prepararon la salsa tal y como prescribía la receta, pero cuando degustaron el resultado con Lord Sandys comprobaron que la preparación era incomestible.
Lea y Perrin dejaron los recipientes con la salsa en el último rincón de un almacén y se olvidaron de ella. Algunos años más tarde, ordenando el almacén, descubrieron los polvorientos recipientes y probaron de nuevo la salsa. Para su sorpresa la salsa se había convertido en un maravilloso condimento picante. Ambos drogueros empezaron inmediatamente con la producción a gran escala.
Esto fue en el año 1837.
La auténtica salsa Wocestershire todavía se sigue fabricando según la receta original y se exporta a todo el mundo como un producto muy codiciado, para dotar a los platos más diversos de un condimento picante. La receta, por supuesto, continúa siendo secreta; sin embargo, se sabe que entre los ingredientes se encuentran vinagre de malta y de brandy, melaza de azúcar, sal, anchoas, tamarindos, chalotes, guindillas, salsa de soja y ajo.
La salsa Worcestershire madura actualmente tres años antes de ponerse a la venta.